
Los Trastornos del estado de ánimo
¿Qué son los trastornos del estado de ánimo?
Los trastornos del estado de ánimo son trastornos de la salud mental en los que se producen alteraciones emocionales en las que se dan periodos prolongados de tristeza excesiva (depresión), de exaltación o euforia excesivas (manía), o de ambos al mismo tiempo.
Suelen diferenciarse dos grupos de trastornos del estado de ánimo, en función de si incluyen o no la presencia de episodios de manía o hipomanía: los trastornos depresivos y los trastornos bipolares.
Si tienes un Trastorno del Estado de Ánimo, estamos para ayudarte.
En el Instituto Rafael Coullaut de Psiquiatria, conocemos muy cerca la sintomatología de los trastornos del estado de ánimo, y la repercusión negativa de los mismos en las personas que los padecen.
Si tienes un trastorno del estado de ánimo, tu ánimo general estará distorsionado e interferirá en tu capacidad para funcionar. Puedes suceder que te sientas extremadamente triste, vacío o irritable o que estos períodos de depresión se alternen con una excesiva felicidad (manía).
En nuestra clínica, encontraras los mejores especialistas en el diagnóstico y el tratamiento de este tipo de trastornos y descubrirás que con un tratamiento adecuado y adaptado a tus circunstancias, se puede llegar a convivir con los mismos, llevando una vida completamente satisfactoria.
Tipos de Trastornos del Estado del Ánimo
Trastornos Depresivos
Los trastornos depresivos se caracterizan por una tristeza de intensidad o una duración suficiente, como para interferir en la funcionalidad y por una disminución del interés o del placer en las actividades normales. Las causas son multifactoriales, probablemente genéticas, cambios en las concentraciones de neurotransmisores, alteración en la función neuroendocrina y factores psicosociales.
Trastorno Depresivo Mayor
Esta enfermedad mental se caracteriza por un estado de ánimo invasivo y persistente de gran tristeza, acompañado de una baja autoestima, sentimientos de inutilidad, culpa inapropiada, lamento, impotencia, desesperanza y odio a sí mismo y una pérdida de interés o de placer (anhedonia) en actividades que normalmente se considerarían entretenidas.
Depresión atípica
En la depresión atípica el ánimo depresivo puede mejorar en respuesta a sucesos positivos. Este tipo de depresión tiene otros síntomas como el sentimiento de rechazo, mayor apetito, dormir demasiado o sentir pesadez en brazos o piernas.
Depresión melancólica
Los síntomas de la depresión melancólica incluyen síntomas afectivos, cognitivos, psicomotores y vegetativos. Los más habituales son el retardo psicomotor, el insomnio tardío, el empeoramiento matutino, la pérdida de peso, agitación, sentimiento de culpa, la incapacidad de disfrute etc.
Depresión psicótica
Este tipo de depresión es en ocasiones confundida con el trastorno esquizoafectivo, la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. Las personas que padecen depresión psicótica experimentan ideas delirantes), es decir, creencias o sentimientos equivocados o sin ninguna base.
Depresión catatónica
La depresión catatónica, ahora conocida como trastorno depresivo mayor con características catatónicas, se diagnostica cuando una persona que padece depresión mayor desarrolla síntomas físicos, como incapacidad para moverse, hablar o responder a estímulos externos.
Depresión postparto
La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que afecta a algunas mujeres después de dar a luz, provocando en ellas sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y cansancio que les dificultan realizar las actividades diarias del cuidado de sí mismas y de los demás.
Trastorno afectivo estacional
Este trastorno tiene mayor prevalencia en las mujeres y se caracteriza por ser un tipo de depresión que va y viene con las estaciones. Por lo general, comienza a finales de otoño y principios del invierno y desaparece durante la primavera y el verano, aunque en algunas personas estos episodios de depresión comienzan en la primavera o el verano. Entre sus síntomas están los sentimientos de desesperanza, tristeza profunda, pesimismo e irritación, la anhedonia, la falta de energía, la dificultad para dormir o dormir demasiado, el aumento de peso e incluso las fantasías con la muerte o el suicidio.
Distimia
La distimia es un tipo de trastorno afectivo que a menudo se parece a una forma de depresión mayor menos severa, pero crónica.
Depresión Doble
Se denomina depresión doble a aquella situación en la que en un sujeto que padece distimia aparecen por algún motivo episodios de depresión mayor, superponiéndose a su sintomatología habitual.
Trastorno depresivo no especificado
El trastorno depresivo no especificado incluye trastornos con síntomas depresivos que no cumplen los criterios para otros trastornos
Trastorno depresivo de la personalidad
El Trastorno de Personalidad Depresivo es definido por el DSM IV como un patrón general de comportamientos y funciones cognoscitivas depresivas, que comienzan al principio de la edad adulta en diferentes contextos, y cuyos síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de episodios depresivos mayores y no se explican mejor por la presencia de un trastorno distímico.
Entre esos síntomas se incluyen: abatimiento, tristeza, desánimo, desilusión e infelicidad, baja autoestima, auto descalificación, preocupación excesiva, critica en sus relaciones sociales, pesimismo y culpabilidad.
Trastorno depresivo breve recurrente
Se caracteriza por presentarse en episodios breves, a pesar de que el grado de depresión es tan grave que pueden afectar a la funcionalidad de la persona gravemente.
Se ha denominado también depresión breve recidivante, y se caracteriza es u por episodios depresivos intermitentes, no ligados al ciclo menstrual en las mujeres, de corta duración: entre 2 y 14 días.
Depresión menor
Se considera que la depresión menor tiene una continuidad con el desorden depresivo mayor, ya que ambos requieren evaluación de problemas de ánimo y quejas corporales
Trastornos Bipolares
Las personas que padecen este tipo de trastornos experimentan cambios inusuales en el estado de ánimo, en la percepción y en la conducta, provocados por una alteración de los mecanismos bioquímicos que regulan las emociones y el humor.
Bipolar I
Anteriormente este trastorno era denominado psicosis maníaco-depresiva y se caracteriza por presentar períodos de alteración del estado de ánimo, que puede ser maníaco, depresivo o mixto (es decir, alternando rápidamente entre manía y depresión), además de problemas con el funcionamiento diario, las relaciones personales e intentos de suicidio. El primer episodio maníaco en este tipo de trastorno, está con frecuencia precedido por uno o más episodios depresivos.
Bipolar II
En el trastorno bipolar tipo II la exaltación del estado de ánimo solo llega a una intensidad más leve que el tipo I
Ciclotimia
La ciclotimia causa altibajos emocionales, pero no son tan extremos como en el trastorno bipolar I o II.
Trastorno bipolar no especificado
Estos trastornos presentan características bipolares claras que no cumplen criterios específicos para otros trastornos bipolares
Trastorno disfórico premenstrual
Se caracteriza por una labilidad afectiva e irritabilidad, ansiedad, tensión intensa, autodesprecio o depresión, junto con fatiga, problemas de sueño, alteraciones del apetito, dolor, desinterés y problemas de concentración, siendo necesario que se den como mínimo cinco de estos síntomas durante la semana previa a la llegada de la menstruación.
Trastornos del estado de ánimo inducido por sustancias
En estos trastornos se da una alteración del estado de ánimo notable y persistente, que se considera provocada por los efectos fisiológicos directos de una sustancia.
Trastornos del estado de ánimo no especificados
Son aquellos trastornos que no reúnen características suficientes de los demás trastornos del estado de ánimo, pero se encuentran vinculados a los mismos.










